Atún a los 6 y 9 meses: formas de preparación
Las edades son aproximadas; guíate por las habilidades de tu bebé.
Las edades son aproximadas; guíate por las habilidades de tu bebé.
6+ meses
Cocina por completo el atún fresco; el atún en lata ya está listo para comer. Revisa la carne para quitar las espinas y machácala con puré de verduras o un poco de agua para que quede suave y húmeda.
Mezcla atún machacado con puré de verduras o yogur natural y úntalo en una capa fina sobre una tira de pan ligeramente tostado. Puedes preparar una tortita blanda de atún con papa y cortarla en tiras largas que sobresalgan del puño.
9+ meses
Si tu bebé maneja trozos blandos, ofrece trozos pequeños y blandos de atún con verduras, arroz o en una salsa para pasta.
Cuando tu bebé domine el agarre de pinza, ofrece trozos pequeños y blandos de tortita o trocitos húmedos y blandos de atún sin espinas.
12–18 meses: si tu bebé muerde y mastica con seguridad pan con relleno, ofrece un sándwich pequeño de dos rebanadas finas de pan con atún blando, húmedo y sin espinas, mezclado con yogur natural o aguacate machacado. Córtalo en tiras cortas y estrechas. Evita la corteza dura y un relleno seco y compacto.
Riesgo de atragantamiento
Las espinas y los trozos densos de pescado pueden representar un riesgo de atragantamiento para niños pequeños.
Para reducir el riesgo:
- retirar completamente todas las espinas;
- cocinar hasta que quede blando;
- dividir en pequeños trozos suaves.
Tu bebé debe comer sentado derecho y siempre bajo la supervisión de un adulto.
Alergias
El pescado es un alérgeno alimentario frecuente.
Se recomienda introducir los alimentos nuevos gradualmente, observando posibles reacciones.
Qué atún elegir
El contenido de mercurio varía según el tipo de atún. La FDA incluye el atún claro enlatado, incluido el barrilete (skipjack), en su lista de «mejores opciones», la de los pescados con menos mercurio. El atún blanco o albacora, enlatado o fresco, y el atún aleta amarilla están en la lista de «buenas opciones», que se comen con menos frecuencia. La FDA aconseja no comer nunca el atún patudo (bigeye): es el que tiene más mercurio. Para tu bebé, elige atún claro enlatado y revisa la especie en la etiqueta.
El atún no cuenta como pescado graso
El NHS señala que el atún fresco y el enlatado no cuentan como pescado graso. Según el USDA, 100 g de atún claro enlatado en agua tienen 0.2 g de DHA, y el salmón, 1.46 g. Por eso el atún no reemplaza en el menú al salmón, las sardinas o la caballa (macarela).
Sal en las latas
247 mg de sodio en 100 g de atún claro enlatado en agua: el triple que en el bacalao fresco cocido.
Son datos del USDA; el atún blanco en agua tiene 377 mg. El NHS aconseja no darles comida salada a los niños pequeños, así que elige atún en agua sin sal añadida y no le agregues sal al plato.
Vitamina B12 y selenio
En 100 g de atún claro hay 2.6 mcg de vitamina B12 —cinco veces lo que necesita al día un bebé de 7–12 meses (0.5 mcg, según los NIH)— y 71 mcg de selenio, el triple de la cantidad diaria (20 mcg).
Tiburón, pez espada y marlín
El NHS aconseja que ningún menor de 16 años coma tiburón, pez espada ni marlín: el mercurio de estos pescados puede afectar el desarrollo del sistema nervioso de los niños.
Fuentes · 15
Este texto se basa en las recomendaciones de organizaciones de salud:
- FDA — Advice about Eating Fish
- USDA FoodData Central — Fish, tuna, light, canned in water, without salt, drained solids
- NHS — From around 6 months
- NHS — Foods to avoid giving babies and young children
- NHS — Preparing food safely for babies
- CDC — Choking Hazards
- NHS — Food allergies in babies and young children
- CDC — When, What, and How to Introduce Solid Foods
- NHS — Fish and shellfish
- USDA FoodData Central — Fish, tuna, light, canned in water
- USDA FoodData Central — Fish, tuna, white, canned in water
- USDA FoodData Central — Salmon, Atlantic, farmed, cooked
- USDA FoodData Central — Fish, cod, Atlantic, cooked, dry heat
- NIH ODS — Vitamin B12
- NIH ODS — Selenium
Solo con fines informativos; no es una recomendación médica ni sustituye la consulta con el médico. Decide junto con tu pediatra cuándo introducir alimentos, sobre todo los alergénicos.




