Lácteos

Requesón (leche de vaca) para bebés

  • Desde los 6 meses
  • Alérgeno

Requesón (leche de vaca): ¿a partir de cuántos meses?

El requesón elaborado con leche de vaca puede introducirse cuando tu bebé muestre señales de estar listo para los alimentos sólidos, generalmente alrededor de los 6 meses. Es un queso fresco que se obtiene al cuajar la leche con fermentos lácticos y escurrir el suero, parecido al queso cottage. En algunos países, como México y Chile, el requesón que se vende se elabora con suero recalentado, como la ricotta: es un producto distinto. Aunque la leche de vaca no se recomienda como bebida principal antes de los 12 meses, los productos lácteos fermentados y otros lácteos, como el yogur y el queso, pueden ofrecerse antes en pequeñas cantidades como parte de la alimentación complementaria.

El requesón contiene proteínas y calcio.

Requesón: es un alérgeno. Ofrece un solo alimento nuevo a la vez y observa si hay reacciones. El seguimiento de Feeding Start cuenta los días de observación y guarda el historial. Descárgala en Google Play →

Requesón (leche de vaca)

Requesón (leche de vaca) a los 6 y 9 meses: formas de preparación

Con cuchara

Las edades son aproximadas; guíate por las habilidades de tu bebé.

BLW

Las edades son aproximadas; guíate por las habilidades de tu bebé.

6+ meses

Con cuchara

Elige requesón de leche pasteurizada sin azúcar ni sal añadidos. Aplasta con un tenedor las partes compactas; mezcla el requesón seco con un poco de yogur natural. Ofrécelo solo o con fruta machacada. Puedes dejar grumitos blandos si tu bebé maneja esa textura.

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Ofrece requesón suave en una cuchara precargada. Otra opción es requesón al horno o tortitas de requesón bien cocidos y blandos, sin costra dura: córtalos en tiras largas que sobresalgan en parte del puño de tu bebé. Deben aplastarse fácilmente entre los dedos, sin centro seco y compacto.

9+ meses

Con cuchara

Si tu bebé maneja trozos blandos, ofrece trozos pequeños y blandos de requesón al horno o de tortitas de requesón bien cocidos, sin costra dura. No hace falta aplastarlos; las preparaciones secas y compactas no son adecuadas.

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Cuando tu bebé domine el agarre de pinza, ofrece trozos pequeños y blandos de requesón al horno o de tortitas de requesón sin costra dura. Puedes seguir ofreciendo requesón en una cuchara precargada.

Riesgo de atragantamiento

El requesón tiene una textura blanda, pero los grumos grandes y densos pueden ser difíciles de tragar. Para los bebés, se recomienda elegir requesón suave y, si es necesario, aplastarlo más hasta lograr una consistencia más uniforme.

Tu bebé debe comer sentado derecho y siempre bajo la supervisión de un adulto.

Alergias

Las proteínas de la leche de vaca se encuentran entre los principales alérgenos alimentarios. Las reacciones alérgicas pueden aparecer incluso en la primera exposición.

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Requesón, queso cottage y ricotta

Son alimentos distintos, aunque los tres se hacen con leche. Aquí, el requesón es el de cuajada de leche, no el requesón de suero que se vende en México y Chile, parecido a la ricotta. Según el USDA, 100 g de queso cottage tienen 11 g de proteína, y la ricotta de leche entera, 7.5 g. En cambio, la ricotta tiene más calcio: 206 mg frente a 83 mg.

Fíjate en la sal

315 mg de sodio en 100 g de queso cottage: casi 7 veces más que en el yogur natural.

Son datos del USDA: el yogur natural entero tiene 46 mg de sodio por 100 g, y la ricotta, 110 mg. Al queso cottage se le agrega sal durante su elaboración, así que para un bebé menor de 1 año elige requesón común sin sal y compara las etiquetas.

Vitamina B12 y selenio

En 100 g de queso cottage hay 0.43 mcg de vitamina B12, según el USDA: casi toda la cantidad diaria para un bebé de 7–12 meses (0.5 mcg, según los NIH). La B12 es necesaria para la salud de la sangre y de las células nerviosas y para formar el ADN, y además ayuda a prevenir un tipo de anemia.

La misma porción tiene 9.7 mcg de selenio, alrededor de la mitad de la cantidad diaria (20 mcg). Según los NIH, la tiroides necesita selenio para producir hormonas; el selenio también es necesario para formar el ADN y ayuda a proteger las células.

Requesón casero y leche cruda

El requesón hecho con leche sin pasteurizar no es adecuado para tu bebé. La FDA advierte que la leche cruda puede contener Listeria, Salmonella y E. coli, y que los niños son más vulnerables a ellas que los adultos; los productos hechos con leche cruda tienen el mismo riesgo. La pasteurización elimina estas bacterias y casi no afecta el valor nutricional. El NHS también aconseja no darles a los niños queso de leche sin pasteurizar y revisar la etiqueta.

Si preparas requesón en casa, usa solo leche pasteurizada.

Fuentes · 13

Este texto se basa en las recomendaciones de organizaciones de salud:

Solo con fines informativos; no es una recomendación médica ni sustituye la consulta con el médico. Decide junto con tu pediatra cuándo introducir alimentos, sobre todo los alergénicos.